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03/02/2003
- El Global
Informe Aragón: Solucionar
los déficit heredados es el principal reto del Gobierno
Para
el año 2002, los presupuestos autonómicos prevén la
dedicación demás de 1.090 millones de euros para la
sanidad, una vez contabilizada la dotación económica
del la Administración General del Estado contemplada
en el RD de transferencias de competencias. Esta cifra
supone más de 909 euros por habitante, 100 euros más
que la media nacional, y casi 150 euros más que la
cifra que destina a Sanidad Andalucía, comunidad autónoma
que se encuentra en el último lugar en gasto sanitario
per capita.
Del total de gasto sanitario autonómico, se destina
más del 21 por ciento al abono de la facturación por
recetas médicas. En este sentido, Aragón es la segunda
comunidad autónoma en gasto farmacéutico por habitante,
solamente por detrás de la Comunidad Valenciana, que
con 210 euros por habitante y año es la comunidad
que más gasta en farmacia.
Las vías de financiación del Sistema de Salud en Aragón
son, según establece la recién aprobada Ley de Salud,
en primer lugar, los recursos que le puedan corresponder
por la participación de la comunidad autónoma en los
presupuestos del Estado afectos a servicios y prestaciones
sanitarias; los rendimientos obtenidos de los tributos
cedidos total o parcialmente por el Estado a la comunidad
para fines sanitarios; y los recursos de la propia
comunidad.
Un segunda vía de financiación establecida por el
citado texto legal son las aportaciones de las corporaciones
locales; los rendimientos de bienes y derechos propios;
las subvenciones, donaciones, y aportaciones de entidades
y particulares; las tasas por la prestación de determinados
servicios; y los ingresos ordinarios y extraordinarios
que esté autorizado a percibir de convenios interadministrativos
que pudieran suscribirse para la atención sanitaria,
así como cualquier otro recurso que pudiese ser atribuido
o asignado.
Pese a que Aragón es una de las comunidades que aún
están bajo la tutela del Insalud para gestionar su
sanidad, no son pocos los retos que se ha fijado el
ejecutivo de esta autonomía a la hora de afrontar
en solitario la administración de sus recursos y la
prestación del servicios al ciudadano.
El Gobierno aragonés reconoce como principales déficits
del sistema heredado por el Insalud la baja cobertura
de programas asistenciales tan importantes como la
atención al hipertenso o la diabetes; la prevención
del cáncer de cérvix o el programas de detección de
problemas en el anciano, entre otros.
Asimismo, resalta que hasta ahora la organización
y los recursos destinados a la atención de urgencias
o emergencias y al transporte sanitario no están adecuados
a las necesidades y condiciones demográficas de la
zona, que se caracteriza por una gran dispersión.
La atención a enfermos mentales y pacientes dependientes
es también, según los responsables sanitarios de Aragón,
otro de los escollos que tienen que solucionarse,
ya que hasta el presente año no se disponía en la
comunidad de ningún dispositivo público de rehabilitación
de media estancia para enfermos de estas características.
En lo que se refiere al espacio dedicado a la atención
a la dependencia, los programas sociales básicos son,
según el Gobierno aragonés, insuficientes y las plazas
de asistidos están aún muy alejadas de los
niveles propuestos por el Plan Gerontológico. Solucionar
todos estos problemas es una de las prioridades del
Pacto por la Sanidad en Aragón una medida que ha logrado
el consenso de todas las fuerzas políticas de la comunidad.
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