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31/03/2003
- El Global
Informe Castilla-La
Mancha: Las transferencias deben equilibrar la
balanza entre oferta y demanda
P.
Principales características de la sanidad castellano-manchega.
R. Castilla-LaMancha se caracteriza por ser una Comunidad
Autónoma extensa, con una gran dispersión poblacional,
919 municipios, que condiciona las posibilidades de
acceso a los servicios sanitarios. Unidas a estas
características nos encontramos con un servicio sanitario,
Insalud antes y Sescam ahora (Servicio de Salud de
Castilla-La Mancha), infradotado, tanto en lo que
se refiere a medios humanos como técnicos. Como ejemplo,
en esta Región los recursos humanos son de 6,5 por
mil habitantes, frente a 8 de lo que era Insalud.
Nuestra intención era incrementar la plantilla en
2.500 personas durante los próximos 10 años, según
el Plan de Salud 2001 - 2010, y hemos decidido reducir
el plazo a 5 años.
P. ¿En qué condiciones asume la comunidad las transferencias
sanitarias? ¿Ha heredado un buen sistema sanitario?
R.Respecto a la herencia que hemos recibido, el Sistema
Sanitario Español, que es uno de los mejores del mundo,
ha evolucionado hasta poder garantizar al 97% de la
población la asistencia sanitaria en condiciones de
igualdad. El Sescam (Servicio de Salud de Castilla-La
Mancha) asiste, cada día a más de 100.000 personas
con lo que su efectividad está fuera de dudas. Por
otro lado, hemos heredado problemas endémicos, como
las listas de espera, y otros que ya esperábamos,
como la deficiente dotación tecnológica.
Una de las medidas de los primeros días fue la aprobación
en Consejo de Gobierno del presupuesto para adquirir
6 RMN. Ahora mismo en toda C-LM solo hay una.
P. ¿Cuáles son las principales virtudes y carencias
del sistema sanitario castellano-manchego?
R. Como digo, una de sus virtudes es su capacidad
asistencial, solo a nivel cuantitativo, sino también
cualitativo. La cartera de servicios del sistema sanitario
español, unida al importante desarrollo experimentado
en los últimos años en materia de salud pública, permite
afirmar que el estado de salud de la población es
bueno, necesidades sanitarias urgentes están atendidas,
y la edad y calidad de vida sigue en progreso. Sin
embargo, hay un claro desajuste entre la demanda de
la población, que crece en cantidad y exigencia, y
las posibilidades reales del sistema.
En los últimos años la brecha se ha acrecentado pero,
deseablemente, el proceso de transferencias debe colaborar
a equilibrar la balanza.
P. Principales retos del Sescam
R.El sistema sanitario que queremos y quieren los
castellanomanchegos pasa por equilibrar la oferta
de demanda y servicio a la que hacíamos referencia,
avanzando en materia de calidad de la asistencia.
En Castilla-La Mancha los objetivos en materia sanitaria
están contemplados en el Plan de Salud 2001 -2010,
y cumplen una doble función: por un lado garantizar
que se mantiene la evolución progresiva del estado
de salud de los castellano-manchegos, con intervenciones
en salud pública, programas preventivos y educación
sanitaria, y por otro adaptando las infraestructuras
que componen nuestro Servicio de Salud a las necesidades
de profesionales y usuarios. Así, en los primeros
meses hemos presentado los Planes Funcionales de 8
Centros de Especialidades de Diagnóstico y Tratamiento
que construiremos en municipios de C-LM con características
similares. Se trata de recursos que se adaptan a las
necesidades de este territorio, acercan la asistencia
especializada al mundo rural con unas buenas condiciones
de trabajo para los profesionales, al tener más dotación
técnica, mayor contacto con otros niveles asistenciales
y un seguimiento integral de la salud de sus pacientes.
P. ¿Cree que el nuevo mapa sanitario español corre
el riesgo de fragmentarse en 17 modelos sanitarios
distintos?
R. El sistema sanitario español tiene fortaleza suficiente
para garantizar el funcionamiento, incluso en circunstancias
excepcionales como supone el cambio en la administración
gestora. Esta inercia ha sido también traspasada a
las Comunidades Autónomas, y a sus respectivos servicios
de salud, que siguen atendiendo a los pacientes de
igual manera.
P. ¿Qué cambios introdujo la Ley de Ordenación
Sanitaria del año 2000?
R. La Ley 8/2000, de Ordenación Sanitaria de Castilla-La
Mancha nace para hacer efectivo el derecho de los
ciudadanos a la protección de la salud en el ámbito
de la región, delimitando las actuaciones, regulando
las estructuras sanitarias y garantizando la participación
ciudadana. Su finalidad es construir un sistema sanitario
con las máximas garantías de calidad, y con capacidad
para dar solución efectiva a los problemas que puedan
plantear los ciudadanos.
Esta Ley tiene como rasgo más característico el reconocer
a los ciudadanos como protagonistas del sistema sanitario
y a los profesionales como motores del mismo.
P.¿A qué otros campos, además de la prestación
farmacéutica, puede extenderse la colaboración interautonómica
iniciada en el Protocolo de Cooperación Sanitaria?
R. Efectivamente, las políticas de uso racional del
medicamento son uno de los ámbitos de colaboración
surgidos al amparo del Protocolo de Coordinación en
materia sanitaria. Este protocolo es impulsado inicialmente
para garantizar que, una vez asumidas las transferencias
los pacientes pueden recibir asistencia sanitaria
en otras CCAA, como partes de un único sistema sanitario.
La colaboración se instrumenta en 5 comisiones de
trabajo: Comisión de Coordinación Asistencial, Comisión
para el Uso Racional del Medicamento, Comisión de
Aseguramiento, Comisión para la coordinación profesional
y Comisión de Coordinación para situaciones de dependencia.
P.¿Qué medidas va a adoptar la Consejería de Sanidad
para controlar el gasto farmacéutico en la comunidad?
R. El incremento del gasto farmacéutico por encima
de la media ha sido generalizado en la mayoría de
las comunidades, siendo C-LM una de las que más ha
crecido, lo que puede deberse, entre otros motivos,
al mayor porcentaje de población mayor de 65 años
de nuestra Región. Esta subida evidencia que la estabilidad
en el gasto farmacéutico que el Ministerio de Sanidad
planteaba como objetivo en la firma con Farmaindustria,
no se ha conseguido. Desde Castilla- La Mancha apostamos
por trabajar de la mano de los profesionales para
avanzar hacia un uso racional de los medicamentos
que debe completarse con otras medidas.
P.¿Qué papel juegan los farmacéuticos en la sanidad
castellanomanchega?
R. La colaboración de los profesionales en aras de
mejorar el servicio sanitario es, no sólo necesaria,
sino imprescindible, y los farmacéuticos no son una
excepción. El farmacéutico es, en muchos casos, el
primer referente sanitario del ciudadano y cuenta
con una gran credibilidad y confianza por parte de
éste. Una de las medidas que posibilita la Ley de
Ordenación del Servicio Farmacéutico, aprobada en
1996, es la apertura de oficinas de farmacia en todos
los municipios de población igual o superior a 1.500
personas. El farmacéutico, como profesional ,juega
un papel protagonista en ámbitos como la prevención,
el seguimiento de tratamientos, etc, y el trabajo
conjunto con la Administración permite avanzar en
términos de calidad, y también capacidad.
P. ¿Cree que la Ley de Coordinación debería incluir
la ordenación farmacéutica?
R. La ordenación farmacéutica atiende a criterios
de servicio público, y por lo tanto debe garantizarse
el derecho al acceso en condiciones de igualdad por
parte de los ciudadanos. Así mismo, es necesario establecer
unos criterios unánimes en todo el territorio para
avanzar hacia un crecimiento progresivo en términos
de calidad y prestación de servicios.
La garantía de que estos preceptos se cumplan no depende
de la coordinación de los distintos Servicios de Salud
ya que cada Comunidad Autónoma regula, en función
de sus características, la norma que vela por los
derechos de los ciudadanos, respetando la libertad
del farmacéutico.
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