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27/09/2002
- El Global
Informe Valencia: El sistema
sanitario valenciano
El
consejero, de Sanidad de la Comunidad Valenciana,
Serafín Castellano, se felicita porque haya culminado
el proceso de transferencias sanitarias a las CC.AA
pero cree que ahora, más que nunca, es necesaria la
responsabilidad de los gobiernos autonómicos para
contribuir a no desmembrar el sistema.
El
consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, Serafín
Castellano, explicó a EL GLOBAL que tras la asunción
de las competencias sanitarias se inició una nueva
etapa en esta región en la que se convirtió al ciudadano
en el eje del sistema, para lo que se trató de instalar
la cultura de la calidad en la provisión de servicios
sanitarios, mejorar las infraestructuras aplicando
las nuevas tecnologías al proceso asistencial, y profundizar
en la búsqueda de modelos organizativos que permitieran
una gestión más eficaz y una descentralización en
la toma de decisiones.
Como
ejemplos de la coherencia que hemos procurado imprimir
a nuestra programación sanitaria, casos como el de
Alzira, proyecto pionero en España y que se ha consolidado
como alternativa a las fórmulas tradicionales de gestión
directa, o proyectos como el plan de choque contra
las lista de espera, el modelo mixto de gestión de
las resonancias magnéticas, la introducción de la
actividad de tardes en nuestros quirófanos, la mejora
de los rendimientos en la actividad de mañana o la
potenciación de las alternativas a la hospitalización
convencional a través de la extensión de la cirugía
mayor ambulatoria, medidas todas ellas que otras Comunidades
como Andalucía y Castilla-La Mancha han acabado por
implantar, explicó.
Castellano
destaca como la principal ventaja de la descentralización
administrativa que obtuvo la Comunidad valenciana
en 1987 que la toma de decisiones quedó, a partir
de ese instante, en manos de los propios valencianos.
El
Estado de las autonomías, que nace de nuestra Carta
Magna, basa su esencia en ceder a cada territorio
autonómico la capacidad de decisión y la autonomía
en la gestión y esto ha supuesto un claro beneficio
en el proceso global de mejora de los servicios públicos
que estamos prestando a los propios ciudadanos valencianos,
agregó, asegurando que la aplicación del principio
de corresponsabilidad entre administraciones públicas
ha provocado el que se aúnen esfuerzos y recursos
y se genere con ello beneficios palpables para el
Sistema.
Papel
del Ministerio
El
nuevo mapa sanitario resultante de haber completado
el traspaso de competencias a todas las comunidades,
según el consejero valenciano de Sanidad, abre un
nuevo debate no menos complejo sobre el papel que
debería ejercer en el futuro el Ministerio de Sanidad.
En su opinión, el ministerio tendrá que clarificar
su marco competencial y encaminar su esfuerzo a tres
estrategias básicas: coordinar las polítcas de salud
en todo el marco estatal; asegurar la equidad en el
acceso a las prestaciones y ajustar la financiación
de los servicios sanitarios con el modelo general
de financiación autonómica. Es evidente que el SNS
debe ser autosuficiente financieramente, pues una
financiación inadecuada es potencialmente generadora
de desigualdades en la cobertura y crearía problemas
de difícil resolución en la atencióna las personas
que se desplazan de una comunidad a otra. Por ello,
defendió que Sanidad asuma el papel de garante de
los principios que inspiran el Sistema Nacional de
Salud, y mantener así su coherencia, la solidaridad
en las prestaciones y el carácter equitativo de la
asistencia, aunque reconoció que esta labor de coordinación
interautonómica no será efectiva sin un profundo ejercicio
de responsabilidad por parte de los gobiernos autonómicos,
que deberían -matizó- no sólo trabajar en la modernización
y mejora de la calidad de sus servicios de salud,
sino también contribuir a no desmembrar el sistema.
Respecto
al futuro del Consejo Interterritorial, propuso que
se convierta en un organismo mucho más operativo;
se potencie su papel para que sea un verdadero foro
de debate en el que las CC.AA puedan intercambiar
experiencias y promover una mayor coordinación; y
se varíe su composición para otorgar un mayor protagonismo
a las comunidades.
Estas
medidas contribuirán a garantizar la equidad en el
acceso a las prestaciones, a favorecer que los pacientes
circulen libremente por todo el territorio nacional,
y a establecer un marco financiero estable y adecuado
que permita la compensación económicamente por aquellas
prestaciones realizadas fuera de la comunidad de origenresaltó
el consejero valenciano.
Por
otro lado, explicó que la Consejería de Sanidad es
la que más crece dentro del Presupuesto de la Generalitat
Valenciana para el año 2002. Así, tiene previsto asignar,
para el presente ejercicio, un montante total de 3.074,04
millones de euros, frente a los 2.792,72 millones
de euros del año 2001, lo que supone un crecimiento
del 10,07%. Además el peso específico del capítulo
sanitario frente al total presupuestado por la Generalitat
pasa del 35,8% en el año 2001 al 36,9% en el año 2002.
En
cuanto al gasto farmacéutico en la comunidad, destacó
que en la factura de enero el incremento de Valencia
fue el más bajo de España (8,57%), lo que atribuyó
a la aplicación de precios de referencia y al progresivo
desarrollo de las líneas de actuación del Plan de
Armonización de las Medidas y Objetivos en materia
de Uso Racional de Medicamentos en la Comunidad Valenciana
(Parme), que incluye programas como el de creación,
autorización y funcionamiento de los Servicios Farmacéuticos
de Atención Primaria; el análisis de la prestación
farmacéutica; el de distribución y control de sellos
y de talonarios de recetas TALO; de información de
medicamentos, farmacovigilancia y ensayos clínicos;
o el de relaciones con los proveedores.
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