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07/07/2003
- El Global
Informe Baleares: La insularidad,
una dificultad de la gestión sanitaria
La
comunidad balear es una de las diez autonomías que
recibió el pasado 1 de enero el traspaso de la gestión
sanitaria hasta la citada fecha dependiente del Insalud.
Desde entonces, la Sanidad balear gestionará 613 millones
de euros anuales y cuenta con una plantilla de 7.400
trabajadores de los cuales unos 6.400 provienen del
antiguo Insalud y el resto integraban el Serbasa (Servicio
Balear de la Salud).
Tras el traspaso competencial, el Servicio de Salud
de las Islas Baleares, ahora denominado Ib-Salud,
ha pasado a responsabilizarse de la gestión conjunta
de las prestaciones sanitarias; de la administración
y gestión de las instituciones, centros y servicios
sanitarios adscritos al mismo orgánica y funcionalmente;
de la gestión de los recursos humanos, materiales
y financieros que se le asignen para su correcto funcionamiento;
así como de fomentar la formación, la docencia y la
investigación en el ámbito de la salud. Asimismo,
depende de la estructura orgánica de esta institución
el denominado Gesma (Gestión Sanitaria de Mallorca)
como empresa pública sanitaria con autonomía de gestión.
La principal peculiaridad de la comunidad balear desde
el punto de vista sanitario reside precisamente en
su carácter insular. La insularidad, que ha de tenerse
en cuenta por la Ley 30/1998, de 29 de julio, de régimen
especial de las Islas Baleares, supone un mayor coste
comparativo de las prestaciones (transporte, doble
insularidad, problemas de desplazamiento) en relación
con cualquier otro territorio de España. Por otra
parte, Baleares, además de proveer de asistencia sanitaria
a sus residentes, soporta un alto porcentaje de población
procedente del turismo temporal y residencial, así
como de trabajadores temporeros e inmigrantes.
Asimismo, un alto porcentaje de la población de esta
comunidad -cercano al 30 por ciento posee el doble
aseguramiento sanitario, es decir, que están suscritos
a un seguro privado de salud. En cuanto a las infraestructuras
sanitarias públicas, la comunidad balear cuenta con
8 centros hospitalarios, cinco de ellos heredados
del Insalud (Son Dureta, Fundación Hospital Manacor,
Son Llátzer, Verge del Toro, y Can Misses).
De éstos, Manacor y Son Llátzer fueron creados bajo
la fórmula jurídica de fundaciones hospitalarias,
introducida por el Insalud Insalud en 1996. Sin embargo,
los actuales responsables sanitarios tienen la intención
de cambiar el modelo de gestión de sendos centros.
En lo que respecta a política farmacéutica, el Gobierno
balear aprobó hace 4 años la Ley 7/1998 de 12 de noviembre
de Ordenación Farmacéutica de las Islas Baleares en
la que se establecen los requisitos de planificación
de apertura de oficinas de farmacia en la comunidad.
Por otra parte, esta autonomía ha experimentado un
incremento del gasto farmacéutico acumulado interanual
hasta mayo del 7,70 por ciento, cerca de un punto
porcentual por encima de la media del Sistema Nacional
de Salud, lo que supone que en este periodo la Administración
balear gastó cerca de 20 millones de euros.
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