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07/07/2003
- El Global
Informe Baleares: El
Gobierno debe reconocer nuestra doble insularidad
Las
Islas Baleares han sido las grandes olvidadas en lo
que respecta a inversiones sanitarias. Al menos así
lo percibe el director gerente del IB-Salud ( Servicio
de Salud de las Islas Baleares), Julio Fuster, quien
asegura que esta comunidad parte de uno de los
gastos sanitarios per cápita más bajos de toda España.
Esto no es fruto de la casualidad -añade- sino
de tener unas estructuras sanitarias ciertamente deficitarias,
incluso, obsoletas; y de disponer de unos recursos
humanos deficitarios.
Fuster no duda en poner como ejemplo del olvido en
el que ha estado sumida la comunidad balear al Hospital
Son Dureta, el centro de referencia regional. Este
centro tenía unos cuantos planes directores aprobados
que nunca se llevaron a cabo y es un hospital con
50 años de antigüedad que necesita fuertes inversiones,
asegura.
En cuanto a la falta de recursos humanos dentro del
ámbito sanitario, el máximo responsable del IB-Salud
explica que la población de Baleares se ha visto fuertemente
incrementada en los últimos años, crecimiento que
no ha ido parejo a una dotación de personal sanitario.
En la actualidad contamos con un promedio de más
de 2.000 pacientes por médico, cuando lo deseable
es 1.000 ó 1.500 ciudadanos por facultativo,asegura.
A estos problemas, Fuster añade el de la doble insularidad
que provoca que cualquier prestación que se lleve
a cabo en Baleares tengan unos costes asociados superiores
a los del resto de comunidades. La doble insularidad
es una dificultad importante. Y estamos luchando porque
se reconozca el régimen especial de Baleares igual
que se ha hecho con Canarias, asevera Fuster,
quien señaló que este aspecto, sólo en el ámbito sanitario,
genera unos gastos adicionales cercanos a los 42 millones
de euros al año. Y esto nos lo tiene que reconocer
el Gobierno central, apostilló. Precisamente,
los déficit que padece Baleares son la causa, según
Julio Fuster, de que casi un 30 por ciento de la población
este suscrita a un seguro médico privado, porcentaje
que alcanza hasta el 40 por ciento en la isla de Mallorca.
Nuestra intención es paliar todas estas carencias
a través de un ambicioso plan de inversiones que nos
permita ponernos a la altura del resto de España,
asegura. Dentro de ese plan, se encuentra la remodelación
del Hospital Son Dureta, dotada con 23.000 millones
de pesetas; la creación del nuevo hospital de Inca,
la del de Mahón, y la remodelación de 26 centros de
salud. Además, vamos a poner en marcha un plan
de nuevas acciones en recursos humanos que supondrá
la contratación cerca de 409 personas contando todas
las categorías para hacer frente a la escasez de recursos
humanos,señala.
Fuster insiste en que otro de los principales objetivos
es hacer frente a los inconvenientes de la doble insularidad.
Estamos estudiando cómo evitar que pacientes de
Formentera y Menorca tengan que trasladarse para solventar
sus problemas de salud,concluye.
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