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31/03/2003
- Gaceta Médica Hospitalaria
Manuel Sánchez: "La
Sanidad no es una prioridad nacional, pero tampoco
autonómica"
Para Manuel Sánchez Cobo, vocal de Hospitales de la
OMC, la descentralización sanitaria no ha supuesto mejoras
para el colectivo médico y, en concreto, para los profesionales
del ámbito hospitalario, ya que, en su opinión, en
España, la Sanidad no es una prioridad nacional ni autonómica.
Por el contrario, Sánchez Cobo considera que las transferencias
de las competencias sanitarias a las CC.AA. está generando
desigualdades entre los profesionales de la Medicina.
P. Llevamos más de un año de transferencias. ¿Cómo
es la situación de los hospitales en España? ¿Ha mejorado?
R. Estamos igual. Las cosas no cambian. El problema
de las transferencias es que están agravando las desigualdades
entre las comunidades autónomas. Entiendo que antes
de transferir las competencias debería haberse aprobado
la Ley de Cohesión y el Estatuto Marco. Tras las transferencias,
nos encontramos con una especie de carrera entre las
comunidades para ver quién llega antes a determinados
temas. Por ejemplo, ya se está hablando de carrera profesional
y de estatutos marcos particulares. Ante esta situación,
es lógico pensar que si estamos en un Sistema Nacional
de Salud algo debe de haber común dentro de todo el
Estado, además del catálogo de prestaciones.
P. ¿Qué valoración hace de la Ley de Cohesión y Calidad,
que ya está en trámite parlamentario?
R. El proyecto de Ley de Cohesión me sigue pareciendo
un texto de mínimos. Hay una serie de cuestiones que
están pendientes. La Atención Primaria es prácticamente
el único área sobre el que se ha actuado en los últimos
15 años, por ello hay que recordar que el profesional
de hospital también existe y habrá que adoptar alguna
medida al respecto, porque los centros no están funcionando
adecuadamente.
P. ¿Cuál es la situación actual del hospital español?
R. Estos centros están recibiendo una presión
asistencial tremenda, debido al proceso de ambulatorización
que soportan. En todas las regiones siguen existiendo
camas en los pasillos, y los médicos estamos desesperados
ya que no vemos una salida a nuestros problemas. Además,
estamos encontrando poco apoyo de las autoridades en
aquellos temas que realmente preocupan a los médicos
sobre cómo desarrollar su trabajo. Y ello aparte del
actual sistema retributivo, que es una vergüenza en
este país y que a nadie parece preocupar. Ante esta
situación, los médicos estamos un poco entristecidos,
desesperados, desmotivados y con el síndrome del quemado.
Todo el mundo habla de la importancia del médico dentro
del sistema pero nadie pone solución al problema.
P. ¿Qué aspectos prioritarios deberían tratarse para
ofrecer una solución al médico hospitalario?
R. La Carrera Profesional podría solucionar algunos
problemas, ayudaría a evitar la desmotivación, favorecería
la formación continuada del médico y premiaría, desde
el punto de vista retributivo, al que más trabaja. Pero
este tema sigue pendiente, y algunas comunidades, como
Baleares, han redactado un proyecto de ley que vincula
la carrera profesional a la exclusividad. Esto es una
incongruencia y un sinsentido que el médico de hospital
no entiende. Además, la carrera profesional, tal y como
se ha entendido hasta ahora en Navarra y en Cataluña,
no es más que un sistema de promoción interna, hasta
tal punto que, prácticamente es imposible que alguien
ajeno a Navarra o Cataluña pueda acceder a un hospital
de estas comunidades. La Carrera Profesional tiene que
ser de carácter básico y común para todo el Estado,
porque es la única forma de garantizar la libre circulación
de los profesionales.
P. Otro de los aspectos es la retribución de los
profesionales. ¿Qué se puede hacer al respecto?
R. Respecto al sistema retributivo, el médico
español es el peor pagados de la Unión Europea, después
de Grecia, mientras que nuestro sistema sanitario es
el segundo con mayor índice de eficacia. Y, desde luego,
es evidente que los médicos, en este indicador, algo
tendremos que ver. Si se quiere un profesional moderno
no se le puede pagar 2.000 euros al mes. Además, está
el problema de las diferencias salariales entre comunidades
e, incluso, entre hospitales de una misma comunidad.
No obstante, no defendiendo que todos los médicos ganen
igual, sino que apuesto por un sistema retributivo que
esté basado en la formación continuada, el trabajo realizado
y en el cargo desempeñado. El porcentaje podría ser
un 60 o 70 por ciento por lo que eres y un 30
o 40 por ciento por lo que haces.
P. Formación continuada ¿quién debe pagarla?
R. En la actualidad, gracias a la industria farmacéutica,
el médico se puede formar algo. Sin embargo, al médico
le retienen el 1 por ciento de su salario para formación
continuada y, por ello, me pregunto dónde va a parar
ese dinero
P. ¿Cómo debería ser el hospital del siglo XXI?
R. Es necesario cambiar el concepto del hospital,
que en los últimos cien años ha sido una institución
cerrada. El hospital del futuro debe ser una institución
integrada en su medio, por lo tanto sus prestaciones
han de depender de las patologías más prevalentes en
su entorno. En definitiva, el concepto de hospital sin
paredes, que esté perfectamente coordinado con los centros
de Primaria (promovido por la Organización Mundial de
la Salud hace ya 20 años) es el que debería haberse
impuesto. El problema principal es que la Sanidad, en
este país, no es una prioridad ni lo ha sido nunca.
Es un tema que preocupa a los ciudadanos pero no tanto
a los políticos.
P. ¿Cree que habría que destinar más recursos a la
Sanidad?
R. Aunque España ha incrementado en los últimos
años el porcentaje del PIB que destina a Sanidad, esta
cifra aún sigue estando entre las más bajas de Europa.
En mi opinión, habría que destinar aún más recursos
la Sanidad, y esto ya lo decía el Informe Abril
hace mucho tiempo, que subrayaba la necesidad de incrementar
la inversión sanitaria anual un punto más del PIB. El
sistema sanitario español es muy eficaz, y los políticos
presumen de que es uno de los más baratos de la Unión
Europea. Pero, ¿por qué es tan barato? Porque la retribución
del médico es baja y porque se tarda en pagar a los
proveedores, lo que, al final, resulta más caro.
P. ¿Considera que la descentralización ha otorgado
mayor protagonismo a la Sanidad?
R. La Sanidad no es una prioridad nacional ni
autonómica. La descentralización está llevando a un
nepotismo claro de las autonomías, como ponen de ejemplo
las críticas autonómicas a la Ley de Cohesión, alegando
que esta norma invade competencias propias de las comunidades.
Son muchos los problemas de los hospitales españoles
que las administraciones han de resolver, como la Carrera
Profesional y la autonomías de los hospitales, una reivindicación
que la OMC lleva 30 años exigiendo. Otro problema, que
se debería abordar desde la propia Facultad de Medicina,
es la falta de planificación sobre los médicos necesarios
en el Sistema Nacional de Salud. En estos momentos sobran
profesionales, pero de aquí a 10 años habrá escasez.
Buena prueba de ello es que la media de edad de los
médicos de hospital está por encima de los 55 años,
y parece que nadie se da cuenta de ello. Según un estudio
realizado por la OMC hace ya una década, entre los años
2000 y 2004 se iba a jubilar el 30 por ciento de los
médicos de hospital, y entre 2004 y 2015, la jubilación
afectaría a un 50 por ciento más. Por ello, en 10 años,
nos vamos a encontrar con que se ha retirado el 80 por
ciento de los médicos españoles.
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