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30/05/2003
- El Global
Héctor Jiménez-Juarbe: Un
medicamento fabricado en Puerto Rico entra en Estados
Unidos sin ningún tropiezo
P.
Las compañías farmacéuticas españolas están buscando
aumentar su presencia en el continente americano.
Sin embargo, y pese a que Puerto Rico se muestra fiscalmente
atractivo y existe una fuerte presencia multinacional
para la fabricación de medicamentos para a su comercialización
en Estados Unidos, ninguna compañía farmacéutica española
está implantada todavía aquí. ¿A qué se debe este
hecho?
R. Ciertamente, hasta la fecha no ha habido
una promoción fuerte y real de Puerto Rico en España.
En estos momentos estamos manteniendo conversaciones
con varias compañías españolas, una de las cuales
es del área farmacéutica, para facilitar su posible
presencia en la isla.
Por otro lado, hasta el momento España no ha sentido
la necesidad de tener presencia en Puerto Rico, ya
que las compañías españolas estaban más orientadas
hacia el desarrollo de su mercado interno y al de
Europa. Ahora, las empresas farmacéuticas están pensando
en abastecer al mercado estadounidense, y el sitio
natural para ello es Puerto Rico.
En este estado libre asociado de Estados Unidos, la
manufactura cumple con todos los requisitos que establecen
en este país norteamericano para comercializar productos,
que son las exigencias de la Food and Drug Administration
(FDA), además de otras normas laborales como las leyes
de salud y seguridad ocupacional o las relativas a
los salarios mínimos.
Un medicamento fabricado en Puerto Rico entra en Estados
Unidos sin ningún tropiezo, debido a que, además de
la apertura comercial entre ambos sitios, no hay barreras
en cuanto a tarifas.
P. Por otra parte, los beneficios fiscales para
las compañías de capital norteamericano en Puerto
Rico se van a eliminar en pocos años cuando los fondos
regresen a Estados Unidos, según una decisión tomada
por el Gobierno de este país. ¿Se están tomando medidas
desde el Ejecutivo de Puerto Rico para mermar el impacto
de esta decisión?
R. Puerto Rico ha facilitado incentivos fiscales
desde el año 1921 bajo distintas leyes y con sus diferentes
modificaciones. Efectivamente, en 2005 terminará la
denominada sección 936 que ofrecía incentivos a compañías
establecidas en Puerto Rico cuyos beneficios se podían
después llevar a Estados Unidos libres de impuestos
federales. Hasta esta fecha, únicamente se paga para
ello un pequeño impuesto en Puerto Rico.
Al eliminarse esta sección, Puerto Rico se presenta
en un principio menos atractivo. Sin embargo, para
solventar esta situación el Gobierno de la isla trabaja
en un doble campo de actuación. Por un lado, está
potenciando desde hace unos años que muchas de las
compañías extranjeras se convirtieran en firmas portorriqueñas,
creando para ello empresas filiales, con lo que el
dinero que generen en Puerto Rico lo pueden emplear
en otras operaciones en diferentes partes del mundo.
Al mismo tiempo, se han ido aprobando una serie de
leyes internas que potencian al máximo la autonomía
fiscal de Puerto Rico, donde no se pagan contribuciones
federales a Estados Unidos.
Este hecho ha permitido que los empleos en centros
de manufactura se mantengan estables en unos 130.000,
aunque, por otro lado, las compañías establecidas
en Puerto Rico han continuado expandiéndose gracias
a los beneficios que se les ha ofrecido.
Otra de las medidas en las que se está trabajando
es la de impulsar una nueva enmienda del Código Federal
de Renta Interna (en su sección 956), que provee unos
créditos contributivos federales cuando se repatría
el dinero hacia el mercado de Estados Unidos.
Todos estos esfuerzos han supuesto un redescubrimiento
de Puerto Rico, por el que cada día más empresas nuevas
se están interesando en conocer los beneficios que
supone invertir en este país, y cada vez más en áreas
como las de nuevas tecnologías.
P. Uno de los campos de expansión en este ámbito
de las compañías innovadoras es el de la Biotecnología.
¿Qué incentivos se están dando para ello?
R. La Ley de Incentivos Contributivos de Puerto
Rico establece un gravamen máximo para las compañías
del 7 por ciento sobre los beneficios, aunque éste
puede reducirse al 2 por ciento.
Para la Biotecnología, que tiene sin duda una gran
capacidad innovadora, la situación es todavía más
favorable. De hecho, hay una nueva legislación en
Puerto Rico para las industrias consideradas pioneras,
es decir, aquellas que no se han realizado anteriormente
en el país, por la que la contribución sobre los beneficios
puede oscilar entre el 2 y el 0 por ciento.
Además, existen otros incentivos, como un 90 por ciento
de exención sobre la contribución de propiedad y un
60 por ciento de las tasas municipales. También se
aplican otros incentivos por empleo, por cualificación,
para la creación de infraestructuras y ayudas especiales.
P. ¿Cómo está afrontando Puerto Rico la competencia
generada desde otros países como Irlanda o Singapur,
que se han volcado en los últimos años en crear incentivos
fiscales para atraer a sus fronteras a las empresas
innovadoras?
R. Efectivamente, son serios competidores.
De hecho, sus programas de incentivos están basados
en el que se aplica en Puerto Rico. Pese a ello, considero
que nuestro paquete de medidas de incentivación es
más beneficioso.
P. ¿Cuáles son las ventajas que puede ofrecer Puerto
Rico desde el punto de vista del personal cualificado?
R. Existe una fuerza trabajadora bien desarrollada
con más de 160.000 estudiantes en las universidades
del país, de los cuales se licencian 22.000 al año,
y 9.000 de ellos en facultades de ciencia e ingeniería,
por lo que cualquier empresario no va a tener dificultad
en contratar al personal que necesita.
P. ¿Cree que las compañías farmacéuticas españolas
tienen un perfil adecuado para tener presencia en
este país?
R. Sin duda que sí, ya que desde Puerto Rico
tienen un acceso de primera mano a Estados Unidos,
que es el principal mercado farmacéutico mundial.
Para ello, pueden beneficiarse de todos los incentivos
contributivos mencionados. Gracias a ello, las compañías
farmacéuticas españolas en Puerto Rico pueden favorecerse
de una fortaleza inicial por esta política fiscal
y, por otra parte, se les abre también el mercado
interno. Además, con España existen unos lazos especiales
como país latinoamericano marcados por una lengua
común que, por otro lado, facilita mucho las negociaciones.
P. ¿Cuál ha sido la trayectoria de la implantación
de la industria farmacéutica internacional en Puerto
Rico?
R. Puerto Rico es un sitio natural para la
inversión con una experiencia en manufactura que data
de la década de los 50 y que ha ido creciendo desde
entonces. En el caso de la industria farmacéutica,
ésta se ha empezado a implantar de una manera significativa
en Puerto Rico en los años setenta y ha experimentado
su mayor crecimiento a partir de el año 1995.
En la actualidad, este sector supone aproximadamente
dos tercios del valor total de las exportaciones portorriqueñas.
Un valor añadido que ha facilitado esta expansión
es que la forma en la que se hacen los negocios es
la tradicional de Estados Unidos.
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