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01/09/2003
- El Global
José Zamarriego: La política
de precios disparará el gasto a medio y largo plazo
El proyecto de la orden ministerial sobre precios
de referencia llegó la semana pasada a manos del director
general de Aeseg, José Zamarriego, y el contenido
de la misma no fue precisamente de su agrado. Según
él, la norma contendrá el gasto farmacéutico a corto
plazo, pero en un futuro supondrá el estancamiento
del sector de genéricos, que no podrá hacer frente
a la rebaja de precios.
El director general de la Asociación Española de fabricantes
de Sustancias y Especialidades farmacéuticas Genéricas
(Aeseg), José Zamarriego, explicó en una entrevista
con EL GLOBAL que el proyecto de orden ministerial
que determina los nuevos precios de referencia lo
único que va a conseguir es contener el gasto a corto
plazo, pero se va a disparar a medio y largo plazo.
A su parecer, sólo si se fomenta el mercado de medicamentos
genéricos se podrá contener la factura farmacéutica
a largo plazo, pero para la sostenibilidad de esa
industria hay que evitar una reducción excesiva de
los precios, que sería contraproducente. Los precios
tienen que ser bajos, porque es el mayor atractivo
de los genéricos, pero necesitamos que sean lo suficientemente
razonables como para que se pueda seguir desarrollando
el mercado, y no que nos encontremos con unos precios
que representan casi el coste de producción, porque
entonces se retirarían muchas empresas del sector,
señaló.
En su opinión, la rebaja de precios que fija la nueva
norma, que, calcula, será del 30 por ciento como media,
va a provocar que a las compañías de especialidades
genéricas no les resulte rentable fabricar productos,
y ello generará un estancamiento de ese mercado, el
mismo que se supone que Sanidad quiere potenciar para
contener el gasto farmacéutico.Según él, no se
puede matar a la gallina de los huevos de oro,
refiriéndose a que Sanidad desarrolló el genérico
como medida estructural fundamental para contener
el gasto farmacéutico, al mismo tiempo que lleva
a cabo una política que estrangula dicha medida.
Considera que el Ministerio de Sanidad, en su voluntad
de producir el ahorro previsto de 300 millones de
euros, no puede pretender contener el gasto farmacéutico
a costa del mercado de EFG. A su juicio, esta
medida va a afectar al sector de tal manera que,
no sólo va a ser muy difícil lanzar nuevos productos,
sino que se va a destruir empleo, va a impedir el
desarrollo de las propias compañías y va a provocar
una desinversión.
Bajar los precios
Para Zamarriego, los medicamentos genéricos se
van a utilizar única y exclusivamente para bajar los
precios, y se va a aplicar este mecanismo para poder
seguir financiando medicamentos innovadores a precios
muy elevados. En definitiva, según él, sólo se
está actuando sobre las 2.164 especialidades con precio
de referencia, que suponen el 20 por ciento del mercado,
para tratar de salvar los medicamentos novedosos.
Por otro lado, opina que todos los agentes deberían
dedicar más recursos a financiar el gasto farmacéutico:
Si cada vez hay más necesidades sanitarias, si
la calidad del sistema es muy buena y las prestaciones
son muy amplias, no podemos reducir el precio a los
que producen, mientras que los que consumen siguen
teniendo las mismas posibilidades de hacerlo,
afirmó.
Desabastecimiento
Una de las mayores preocupaciones del director general
de Aeseg ante el desarrollo de la nueva orden es que
no tiene en cuenta el criterio fundamental que
aparece explícitamente en la Ley de Cohesión, que
es la garantía de abastecimiento de medicamentos en
las oficinas de farmacia, ya que habrá compañías
que no puedan poner sus productos al precio establecido
por la norma y, por tanto, no los sacarán al mercado,
creándose la posibilidad de una falta de suministro.
Zamarriego teme por la supervivencia de algunas compañías
si se aplican los nuevos precios de referencia. En
su opinión, puede producirse una disminución de la
competencia en el mercado, que podría llevar a una
situación de monopolio u oligopolio que debe evitarse.
Las EFG suponen un factor de competencia que no
puede ser limitada por las instituciones públicas,
apunta el director general de Aeseg.
Poner en peligro la supervivencia de las compañías,
a su juicio, atentaría contra la propia sostenibilidad
del sistema sanitario público, porque, entre otros
motivos, afirmó que no hay que olvidar que la existencia
de las EFG permite que se puedan financiar otras especialidades
farmacéuticas más innovadoras.
Producción extranjera
Otro de los efectos negativos que puede provocar la
orden ministerial de precios de referencia es que,
si se llega a desarrollar, perjudicará a la producción
nacional en favor de la extranjera, ya que, si las
compañías españolas no pueden competir con la existencia
de unos precios demasiado reducidos, lo que supone
que no saquen productos al mercado, se facilita la
entrada de fármacos provinentes de otros países.
Respecto a este punto, el director de Aeseg quiso
matizar unas declaraciones anteriores (ver EL GLOBAL
núm. 164), donde ponía en entredicho la calidad de
algunos productos procedentes de determinados países
del Sudeste Asiático. Así, como respuesta a la carta
enviada a este periódico por Ángel Calvo, director
general en España del Grupo Pliva, (ver sección Cartas
a la Directora) Zamarriego aclaró que existen empresas
de esos países, como la mencionada, de gran prestigio
y cuyos productos cuentan con todas las garantías
de calidad y seguridad.
Propuestas de Aeseg
Para Zamarriego, el futuro del sector de los medicamentos
genéricos depende de que exista un marco estable,
y para conseguirlo Aeseg presentará al Ministerio
de Sanidad una serie de alegaciones durante el trámite
de audiencia de la orden.
Entre las propuestas de la Asociación se encuentran
las destinadas a evitar situaciones de monopolio.
Así, a la hora de fijar los precios de referencia,
considera que las tres especialidades más baratas
tendrían, no sólo que pertenecer a grupos empresariales
distintos, sino, como ya establece la norma, corresponderse
con al menos dos fabricantes diferentes de esa materia
prima (o que una de las tres sea española). Para impedir
el monopolio, también propone que el precio de referencia
no sea inferior al 50 por ciento del de la molécula
original en la fecha de constitución del conjunto
de dicho principio activo.
Asimismo, tal y como apuntó Zamarriego, otra de las
proposiciones que incluyen está dirigida a garantizar
el abastecimiento en las oficinas de farmacia, por
lo que Aeseg reclama que se demuestre la continuidad
del suministro estableciendo que las especialidades
lleven comercializadas 18 meses.
Para lograr la estabilidad del sector de genéricos
también se pide que la actualización de los precios
de referencia no sea inferior a 18 meses, y que no
se establezca el sistema de precios hasta transcurridos
al menos 18 meses desde la comercialización del primer
genérico.
Desarrollo del mercado
Por otro lado, Zamarriego detalló las propuestas de
Aeseg a Sanidad para garantizar el desarrollo de EFG,
entre las que se encuentra la de fomentar la prescripción
de estas especialidades, estimulando a los facultativos
a partir de medidas que incluyen incentivos económicos
en función del porcentaje de genéricos prescrito.
También creen que habría que implicar más al farmacéutico
y al paciente, y que las CC.AA. tendrían que llevar
a cabo políticas activas de apoyo a las EFG.
17 modelos
Otro de los temores que ha expresado Aeseg al Ministerio
de Sanidad es que las comunidades establezcan distintas
condiciones de mercado, por lo que ha solicitado que
la Ley de Cohesión sea la única referencia para la
totalidad del país, en cuanto a adaptación y sometimiento
de todos los conciertos autonómicos a dicha Ley.
Para asegurar el desarrollo de las especialidades
genéricas, también propone que las enmiendas de la
norma se apliquen de forma gradual, permitiendo durante
dos años que las disminuciones de precios de referencia
se limiten a un 20 por ciento como máximo para las
marcas, para favorecer así la introducción de los
medicamentos genéricos en ese periodo y, secundariamente,
evitar una erosión irreversible de la industria farmacéutica
nacional.
Zamarriego confía en que, si se aplican todas estas
propuestas, se consiga aumentar la cuota de mercado
de genéricos, que no alcanza el 5 por ciento, y que
contrasta con la de los países europeos que siguen
el modelo anglosajón, basado en la libertad de precios,
donde el porcentaje de penetración de las EFG es muy
elevado, alcanzando hasta el 60 por ciento. Para él,
la experiencia europea demuestra que la imposición
de precios de referencia dificulta el crecimiento
del mercado de genéricos: Se está viendo que, en
los países donde se introducen los precios de referencia,
el desarrollo del mercado de genéricos se estanca,
señaló.
A pesar del desalentador panorama ante el que se enfrentan
las EFG, Zamarriego fue capaz de ofrecer una visión
optimista argumentando que suponen una necesidad social:
Los genéricos son imparables porque son necesarios
para la sociedad. Por eso tenemos la responsabilidad
de, entre todos, desarrollarlos. Por otro lado,
recordó que estas especialidades son fundamentales
para el estímulo de las inversiones en I+D: Se
ha demostrado que los países con mayor cuota de genéricos
son también donde más se destina en inversión,
subrayó.
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