 |
31/05/2004 - El Global
Javier Herradón: Los consejos autonómicos son los grandes desconocidos de la corporación farmacéutica
P.
Además de promocionar la labor del Consejo, ¿cuáles
son las prioridades del nuevo equipo directivo del
Consejo de Farmacéuticos de Castilla y León?
R. El próximo mes de junio se reunirán representantes
de los colegios para debatir y aprobar un plan estratégico
para estos cuatro años. Este plan incluye tres líneas
de trabajo básicas. En primer lugar, fijar una estabilidad
laboral y funciones adecuadas para los 400 farmacéuticos
de la Administración que llevan 20 años de interinidad;
en segundo lugar, modernizar la tecnología de las
farmacias y en tercer lugar, incorporar al farmacéutico
al equipo multidisciplinar.
En este sentido, queremos comenzar a trabajar con
los centros sociosanitarios, que se están creando
en Castilla y León. Creemos que el farmacéutico de
oficina puede hacer una gran labor, no sólo en el
suministro de medicamentos, sino también en el seguimiento
del paciente.
P. La farmacia rural de Castilla y León es una de
las más pobres de España en cuanto a población asistida
y ventas, ¿qué soluciones cabe a esta situación?
R. La farmacia rural se encuentra en una situación
muy crítica, tanto que a veces no se entiende cómo
algunas pueden subsistir. Nosotros hemos pedido muchas
veces a la Administración que, más que iniciar procesos
de apertura de farmacias, llevara a cabo una reorganización
de las oficinas, como ya hizo en su momento el País
Vasco. Como ejemplo, en Castilla y León hay oficinas
de farmacia en municipios de 34 habitantes. La Administración
debe concienciarse de que la calidad asistencial no
va a ser mejor porque haya un mayor número de puntos
farmacéuticos.
Evidentemente, nosotros queremos que el medicamento
esté próximo a la población, pero también pretendemos
que la calidad del servicio que ofrece la farmacia
cumpla unos mínimos. El ratio poblacional que marcan
las Cortes de Castilla y León es de 1.800 habitantes,
pero en la actualidad la media de habitantes por farmacia
en la región oscila entre los 800 y los 900. Por ello,
sólo pedimos que se cumpla este ratio.
P. ¿Cree que el decreto de botiquines, aprobado recientemente
por la Junta, ha contribuido a agravar la situación
de la farmacia de Castilla y León?
R. El decreto de botiquines ha complicado más
la situación del farmacéutico rural. Sí es cierto
que ha resultado útil en determinados aspectos, pero
no ha solucionado la mayoría de los problemas que
sufre la farmacia rural.
Ningún farmacéutico que atiende a una población de
100 ó 200 habitantes puede abrir un botiquín con lo
que eso conlleva: inversiones, contratación de un
adjunto, desplazamientos...
P. ¿Está a favor de que se modifique la forma de financiación
de la organización colegial para tener en cuenta a
las nuevas instituciones corporativas, como los consejos
autonómicos?
R. En los presupuestos del Consejo General para
2004 ya se contempla una partida específica para apoyar
económicamente a estas instituciones. Ahora bien,
los consejos autonómicos deben estudiar las necesidades
que están sin cubrir y sus prioridades de trabajo
y, en función de ello, intentar reducir al máximo
las cuotas. De cualquier forma, es preferible la colaboración
de los colegios y del CGCOF a la instauración de una
nueva cuota.
P. ¿Cómo son las relaciones con la Consejería de Sanidad
de Castilla y León? ¿Cree que es posible establecer
un marco más estrecho de colaboración?
R. Durante los años que Alberto Sáiz ha estado
al frente del Consejo, hemos conseguido tener una
voz autorizada en las negociaciones con la Administración
y representación en algunos organismos regionales
de salud. Al mismo tiempo, hemos logrado establecer
un clima de cercanía. En este momento, estamos trabajando
en el desarrollo de proyectos ya iniciados, como es
la entrega de imágenes de recetas digitalizadas a
la Administración. En concreto, todos los meses se
entregan 3.000.000 de recetas digitalizadas que permiten
la realización de estudios.
También estamos preparando varios proyectos piloto
de prestación farmacéutica en los centros sociosanitarios,
que contempla, no sólo la entrega de medicamentos,
sino también la colaboración con el médico, la Atención
Farmacéutica y el seguimiento farmacoterapéutico.
P. ¿Cree que la dispensación de medicamentos en dosis
unitarias, que podría extenderse a todas las farmacias
de Galicia, es una buena oportunidad para el farmacéutico
de Castilla y León? ¿Apoyaría un proyecto piloto en
la región?
R. Cuando algunas comunidades pusieron en marcha
este proyecto, Castilla y León optó por realizar una
campaña de uso racional de los antibióticos, que cumplió
todos sus objetivos y fue un éxito. De hecho, el fin
del proyecto piloto de dispensación de antibióticos
en dosis unitarias era muy similar al de nuestra campaña:
fomentar el uso racional de los antibióticos y transmitir
al ciudadano la importancia de cumplir el tratamiento
tal y como le ha sido prescrito.
La Administración y el Consejo de Farmacéuticos de
Castilla y León no tienen pensado participar en ningún
proyecto de este tipo, máxime cuando los resultados
de la experiencia piloto son muy dispares dependiendo
de la comunidad y de la parte que loa analice, las
autoridades sanitarias o los colegios. De cualquier
forma, nosotros participaremos en cualquier iniciativa
que fomente el uso racional de los medicamentos, que
eduque al ciudadano en el cumplimiento terapéutico
y que promocione la adecuación de la prescripción
al número de unidades por envase.
P. El concierto farmacéutico no contempló los dobles
precios de referencia, ¿qué opinión le merecería que
ahora se implantara esta medida en Castilla y León?
R. Creo que fue un acierto por parte de la Administración
y de los farmacéuticos no incluir el sistema de dobles
precios de referencia en el concierto. No nos pareció
el momento adecuado. Además, está claro que el precio
del medicamento debe ser regulado por la legislación
básica del Estado y, en este sentido, se ha aprobado
la Orden de Precios de Referencia.
Además, en algunas comunidades autónomas donde se
ha implantado este sistema se ha creado una gran confusión
entre los farmacéuticos. Por ello, en principio no
tenemos intención de implantar ningún sistema de precios
de referencia.
 |
|