 |
21/03/2005
- El Global
Humberto Arnés: La industria no puede admitir que se le acuse de no abastecer al mercado de forma voluntaria
El director
general de Farmaindustria se muestra contundente al
señalar que en ningún momento se ha producido un desabastecimiento
de medicamentos y que esta afirmación carece de toda
lógica. Asimismo, asegura que los problemas de suministro,
que califica de puntuales, se deben achacar
a un problema de premura y no de intencionalidad.
P. ¿Ha tenido constancia la industria farmacéutica
de problemas de desabastecimiento?
R. La industria farmacéutica en ningún
momento ha dejado de suministrar los medicamentos
que el mercado español le demanda, suministro que
muchas veces se realiza en cantidades superiores a
las que se consumen dado que, como consecuencia del
comercio paralelo, algunos medicamentos se desvían
a otros mercados. No podemos admitir que se nos acuse
de no abastecer de forma voluntaria, y, además, no
tiene sentido, ya que iría en contra de la lógica
económica, pues toda empresa quiere vender sus productos.
P. Sin embargo, sí se ha reconocido que ha
habido algunos problemas puntuales.
R. La entrada en vigor de la rebaja
de precios en todos los medicamentos comercializados
en España ha supuesto un gran esfuerzo logístico para
los laboratorios, que se han visto obligados a adaptar
los cartonajes de sus presentaciones a los nuevos
precios en un plazo muy breve. Esta premura ha podido
ocasionar problemas puntuales en el suministro de
algunos productos.
P. ¿Por qué cree, entonces, que desde distintos
colectivos se ha insistido tanto en el supuesto desabastecimiento?
R. Detrás de las insistentes denuncias
por parte de algún colectivo, podrían existir intereses
que exceden a la mera preocupación de que los pacientes
puedan disponer de sus tratamientos. No debemos hacer
caso de esas informaciones interesadas. La industria
piensa que es la Administración sanitaria, y no esos
colectivos, la que debe velar por el buen funcionamiento
del mercado.
P. Ustedes han advertido del riesgo de que
esta rebaja de precios agudice todavía más el problema
del comercio paralelo.
R. Algunos operadores aprovechan
la diferencia de precios entre distintos países europeos
para desviar medicamentos destinados al mercado local
a otros mercados que tienen precios superiores. España
cuenta con un precio inferior al de otros países,
lo que ha favorecido un intenso comercio paralelo
desde nuestro país. Si aumenta el diferencial de precios,
crece el riesgo de que se incrementen sustancialmente
las exportaciones paralelas.
P. ¿Qué problemas plantea el comercio paralelo?
R. La preocupación de la industria
farmacéutica europea, y por tanto la española, por
el comercio paralelo es muy grande. En primer lugar,
y desde un punto de vista empresarial, porque es una
práctica de la que no se benefician ni los pacientes
ni las compañías farmacéuticas, sino terceros. Desde
una perspectiva sanitaria, supone un serio problema
para los países exportadores, ya que para determinados
medicamentos pueden producirse problemas de abastecimiento
local si se desvían masivamente hacia mercados de
precios más elevados.
Es preciso poner los medios para evitar esta práctica,
estableciendo un sistema de trazabilidad integral
de los fármacos, farmacia a farmacia. Además, no se
puede pedir a una compañía que disponga de una capacidad
de producción ilimitada para satisfacer los pedidos
extraordinarios de aquellos que buscan lucrarse con
el comercio paralelo en contra de lo establecido en
el artículo 10 de la Ley del Medicamento.
 |
|