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28/03/2005
- El Global
José Enrique Hours: La oficina de farmacia no puede estar continuamente amenazada por globos sonda
En los últimos tiempos, la farmacia parece haberse convertido en una parte fundamental del Sistema Nacional de Salud, algo que siempre había reclamado, aunque quizá no con las connotaciones que se le está dando en la actualidad. Y es que cada vez que aparece un informe, propuesta o medida para mejorar la Sanidad y mantener la sostenibilidad del SNS, una de las soluciones que siempre se aporta pasa por modificar el modelo de retribución de la farmacia, recortar el margen de los profesionales o liberalizar el sector. De cualquier manera, los farmacéuticos no eluden el debate sobre estas espinosas cuestiones, como aclara José Enrique Hours, presidente del COF de Madrid.
P.
Recientemente han aparecido informes y propuestas
que ponen en tela de juicio el actual modelo de farmacia,
¿qué valoración hace de estas propuestas?
R. Los farmacéuticos estamos dispuestos
a hablar de cualquier asunto siempre que se haga con
seriedad, se analice en profundidad y se tenga en
cuenta a los sectores afectados. Lo que no se puede
es hacer dos propuestas contradictorias: por un lado,
la liberalización de la farmacia y, por otro, la 'funcionarización'
de la profesión. Respecto a esta última, tratada en
la Comisión de Farmacia, lo primero que hay que hacer
es explicar cuál va a ser el horario del farmacéutico
y su remuneración; quién va a atender los servicios
de guardia, cómo se van a mantener los stocks de los
medicamentos, etc. Nosotros estamos dispuestos a hablar
de todo eso, no nos asusta. Lo que no se puede es
estar amenazados continuamente por estos globos sonda.
Es muy curioso, además, que esta propuesta proceda
de Cataluña, donde también un grupo de expertos ha
pedido la liberalización del modelo. Respecto al informe
de este comité, la Administración, si decide aplicarlo,
debe explicar antes a los ciudadanos cómo se pueden
mantener los servicios farmacéuticos en cualquier
lugar de España, cómo se va a garantizar que todas
las personas sigan teniendo igualdad en el acceso
a los medicamentos...
Los farmacéuticos estamos cansados de estos 'anzuelos',
que se lanzan para ver si pica alguien, que no respetan
el trabajo de los profesionales y que no tienen en
cuenta el grado de satisfacción de los ciudadanos
ante la farmacia.
P. Pero, bajo su punto de vista, ¿cuál es
la razón de que, desde hace años, salgan a la luz
de forma periódica propuestas de este tipo?
R. Su objetivo es generar cierta
inquietud e incertidumbre. Además, si luego la Administración
pone en marcha una medida económica de recorte de
beneficios, los farmacéuticos pueden llegar a considerar
que una disposición de este tipo es un mal menor comparada
con un cambio radical del modelo farmacéutico y la
aceptan de buen grado.
P. La decisión de Pfizer de suministrar directamente
sus productos a las farmacias también ha generado
un debate sobre el modelo de distribución. ¿Existe
una solución al conflicto que sea viable y aceptable
para todas las partes?
R. Sin duda, el conflicto tiene solución
y existen fórmulas que permiten conjugar los intereses
de todas las partes, no sólo de la distribución y
de la industria farmacéutica, sino también de la Administración,
la farmacia y los ciudadanos. Porque esta situación
puede afectar a todos los agentes del sistema. Aquí
de lo que se trata es de buscar un sistema de trazabilidad
que permita a Pfizer tener la garantía de que los
medicamentos que pone en el mercado nacional se distribuyen
en España. Y a partir de aquí, que Pfizer respete
el modelo. Parece ser que están trabajando en la fórmula
de dobles precios, que podría ser aceptable para todas
las partes.
A este respecto, creo que cualquier sistema que se
adopte debe estar muy supervisado y estudiado para
garantizar que es absolutamente legal y que no va
presentar ningún problema de competencia en el futuro.
De hecho, mi única duda es si el Tribunal Europeo
de la Competencia pueda considerar esto como un acuerdo
entre compañías que restringe las condiciones de competencia
del comercio intracomunitario. Al margen de esto,
no me parece mal la citada fórmula, aunque entiendo
que existen muchas otras que podrían ser más viables.
No me parece la solución definitiva. La trazabilidad
no sólo se demuestra estableciendo dobles precios.
Es más, yo había apostado por poner en marcha un sistema
de trazabilidad que permitiese conocer en cada momento
dónde se encuentra cada lote de medicamento, incluso
después de haberse dispensado.
Ésta sería una manera muy eficaz de otorgar más garantías
y seguridad a los medicamentos, a la vez que España
se convertiría en el primer país de Europa en poner
en marcha un sistema de este tipo. Y, hoy por hoy,
las nuevas tecnologías permiten poner en marcha estos
sistemas. Lo que hace falta es tener voluntad. Ahora
bien, si Pfizer no llega a aceptar ninguna de las
fórmulas que se le ofrecen, habría que empezar a pensar
que las razones que le han empujado a dar el paso
de suministrar directamente a las farmacias son otras.
Una de ellas podría ser convertirse en regulador del
mercado, según sus propios datos, con lo cual controlaría
en cada momento y en cada lugar la eficiencia de la
visita médica. Es decir, si las farmacias de una zona
determinada dispensan sus medicamentos, eso quiere
decir que la visita médica ha surtido efecto. Las
compañías sólo conocen los datos del mercado global,
pero no saben en qué zonas se dispensan más o menos
sus fármacos. De cualquier forma, sería una pena destruir
algo que ha costado mucho tiempo y mucho esfuerzo
a varias generaciones de farmacéuticos: el modelo
actual de distribución.
P. Mientras tanto, ¿cuál es la posición del
Colegio de Farmacéuticos de Madrid?
R. Exigimos que se aceleren las negociaciones
y se ofrezca una solución cuanto antes. Esta semana
el Colegio de Madrid celebra una Asamblea General
en la que se informará de esta situación. La farmacia
se va a movilizar, porque no puede consentir que nadie
tome decisiones e imponga sistemas sin contar con
ella.
A partir del 1 de abril, convocaremos reuniones comarcales
para informar a cada uno de los farmacéuticos y, entonces,
es posible que la farmacia reaccione si no se llega
antes a un acuerdo. El tiempo corre a favor de Pfizer,
igual que le favorece el hecho de que la oficina de
farmacia esté desunida y confundida, ya que le llegan
constantemente mensajes contradictorios.
P. ¿Cree que la reducción del precio de los
medicamentos y de los beneficios de las farmacias
y la distribución pueden ser eficaces y contribuir
a controlar el gasto farmacéutico?
R. No. El último real decreto, el
2402/2004, es más de lo mismo y tenemos muchas experiencias
que han ido en esta dirección y lo demuestran. Nosotros
siempre hemos dicho que echamos de menos un mayor
control de la demanda de los medicamentos, una mejora
de la gestión en todos los niveles y una inyección
de recursos financieros para cubrir las deficiencias
que actualmente tiene el sistema sanitario. Y es que
el medicamento no es el problema, sino que está siendo
la solución a las grandes deficiencias del SNS, como
puede ser la masificación de las consultas de Primaria
o las listas de espera. Reducir el precio del medicamento
es siempre lo fácil. Lo difícil es promover medidas
que controlen la demanda, porque el problema no es
de márgenes y precios, sino de sobreconsumo. Pero
como se tienen que tomar soluciones que son comprometidas
políticamente, pues las sucesivas administraciones
van a lo fácil. Sin embargo, el Plan Estratégico contempla
otras medidas que veo más estructurales y acertadas,
aunque aún no se han desarrollado: financiación de
medicamentos, regulación de la visita médica...
P. A su juicio, ¿el alto crecimiento del gasto
en estos primeros meses del año es algo temporal o
se mantendrá en estos niveles durante todo 2005?
R. Por supuesto es temporal y no
hay que alarmarse, aunque el crecimiento acumulado
de los dos primeros meses es de casi el 14 por ciento,
lo que va a pesar como una losa en el porcentaje final.
A primeros de año, ya dije que en 2005 estaríamos
en torno a los dos dígitos. Lo que ha ocurrido en
este periodo es que se ha comparado con los meses
de enero y febrero de 2004, cuando entró en vigor
una importante bajada de precios.
De cualquier forma, lo importante es lo que va a ocurrir
el próximo año, cuando no haya medidas estructurales
de ningún tipo y se compare el gasto con la cifra
que se consiga este año, que, sin duda, estará influida
por la bajada de un 4 por ciento en el precio de los
medicamentos. De ahí la prisa del Ministerio por adelantar
la entrada en vigor del nuevo sistema de precios de
referencia.
P. ¿El sistema de precios de referencia sí
es, entonces, una medida estructural de contención
del gasto?
R. Es que yo no sé qué nuevo sistema
se está gestando. Además, creo que se está magnificando
esta medida. De hecho, aunque el pasado año el SPR
tuvo mucho efecto sobre el gasto, si este sistema
hubiera continuado en 2005, sus consecuencias no hubieran
sido las mismas. Es decir, es una medida 'semi-estructural',
no es una disposición que autorregule el gasto. Es
una buena medida, que unida a otras, contribuye a
la contención, pero, por sí sola no es la panacea.
Además, no sé cuáles son las bases sobre las que se
va a construir el nuevo sistema.
P. ¿Existe realmente desabastecimiento de
medicamentos en las oficinas de farmacia?
R. Más que desabastecimiento (una
palabra que parece herir sensibilidades) se puede
hablar de suministro irregular. Efectivamente, el
paciente no ha sufrido las consecuencias de este suministro
irregular, gracias a que el farmacéutico ha tenido
que doblar sus esfuerzos y utilizar esa capacidad
de sustitución que, en muchas ocasiones se le niega.
En Madrid, a principios de marzo había 1.400 especialidades
que no se suministraban normalmente. Esto representa
el 32,5 por ciento del arsenal terapéutico. Nosotros
ya anunciamos que, si no se alargaban los plazos de
la entrada en vigor del RD 2402/2004, surgirían los
problemas. Y es que los laboratorios necesitan tiempo
para adecuar sus cartonajes a los nuevos precios.
Además, la industria intenta apurar al máximo la entrega
de los medicamentos a precio nuevo para minimizar
las devoluciones, porque, al final, éstas acaban desechándose.
La industria puede reetiquetar lo que tiene en sus
stocks, pero los productos que han salido de los laboratorios
y se devuelven, han de destruirse. Estos problemas
se han reducido considerablemente en los últimos días.
Además, la farmacia ha asumido el coste de dispensar
a precio nuevo lo que ha comprado a precio más alto.
P. ¿El contenido del RD 2402/2004 va a afectar
al desarrollo del concierto farmacéutico madrileño?
R. No cabe duda de que cualquier
medida que desmotiva al farmacéutico puede afectar
el desarrollo de retos profesionales. Nosotros vamos
a intentar que no se paralicen proyectos tan importantes
como las farmacias centinela, la asistencia farmacéutica
en centros sociosanitarias, el sistema de farmacovigilancia
o la dispensación activa. Nos parecen proyectos de
sumo interés para el paciente, por eso vamos a seguir
trabajando para mejorar su calidad de vida.
Ya hemos creado varios grupos de trabajo sobre atención
farmacéutica en centros sociosanitarios, farmacias
centinela y receta electrónica, entre otros. Las fechas
que nos hemos marcado para poner en marcha estos proyectos
son bastante ambiciosas. De hecho, a lo largo del
año han de estar todos en pleno funcionamiento.
P. ¿Cuáles son los proyectos del Colegio de
Madrid para este año?
R. Nuestro proyecto estrella es el
sistema Calyfa, que ya es una realidad y que va a
proporcionar muchas satisfacciones a la profesión
y a la sociedad. Tenemos ya cien farmacias inmersas
en el proceso de implantación del Calyfa y son muchos
los colegios que nos han pedido que les cedamos la
norma, el reglamento, en definitiva, lo que es la
marca de calidad Calyfa.
Junto a este proyecto, estamos trabajando en el desarrollo
del plan tecnológico de cara a la implantación de
la receta electrónica y en el desarrollo profesional
del farmacéutico. Y dentro de nuestro programa de
formación, también estamos poniendo en marcha cursos
on line.
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